Deambulando en la última frontera

La sola palabra «Alaska» nos remite a la aventura, a todo un universo imaginario de osos polares, esquimales y Auroras Boreales.

Sin lugar a dudas, Alaska, la última frontera, te dejará sin aliento.

Nunca habíamos visto un paisaje igual: cordilleras de blanco eterno inmaculado, glaciares azules, bosques de foto de postal con copos de nieve reposando pasivamente sobre las ramas, decorando un escenario de cuentos navideños y aroma a un espeso chocolate caliente.

Yo me sentía como Christopher McCandless, en su aventura por este lugar, maravillada por la magia salvaje e inexplorada de la que aún goza este territorio.

Tuve la sensación de que escuchaba música, como si la naturaleza me estuviera regalando una sinfonía escrita en pentagramas; coníferos de diversas tonalidades de verdes y amarillos, pintados en un lienzo blanco de nieves perpetuas. 

alaska the last frontieralaska the last frontier

Silencios de lagos majestuosos, inmensos y apacibles;

Ríos repletos de salmones que mutaban de color, plateados y rojos que, a modo de tensión musical, batallaban nadando contra la corriente buscando llegar al mismo sitio en el que nacieron para cerrar su ciclo de vida.

Todo Alaska fue una invitación a disfrutar de esa sutil sinfonía, fue una invitación a la reflexión, a la introspección. Cada nuevo paisaje me parecía insuperable, hasta el momento en el que me encontré frente a un glaciar.

Esa fue una de las experiencias más abrumadoras de mi vida.

 

That was one of the most overwhelming experiences of my life.

alaska: the last frontier

Simplemente nada de lo que escriba aquí puede llegar a representar siquiera una parte de lo que ese encuentro suscitó en mi. Me sentí como en un planeta que cualquier película de ciencia ficción haya querido registrar. Mis ojos, acostumbrados a ver paisajes con árboles, montañas y ríos, no lograban discernir esa inmensidad azul opalina. De la sinfonía silenciosa de la que hablaba antes, ya no quedaba más que el ruido del silencio final, como los armónicos que quedan suspendidos después de una obra musical.

Un glaciar despierta en tí una sensación de extrañeza, de distancia con la realidad. Escuchas el correr del agua bajo tus pasos, como si fuera la sangre del planeta, como si lograras conectarte con sus entrañas. Te sientes pequeño, muy pequeño en ese entorno opalino y te pones en perspectiva con la realidad, te dimensionas. Yo sentí que al tocar el hielo, había tocado lo más profundo de la tierra, había sentido su corazón palpitar conectado al mío.

Tanto el Glaciar Matanuska como el Holgate, que nos regaló el espectáculo de ver en vivo desprendimientos de inmensos bloques de hielo, nos dejaron con esa sensación de perspectiva, de respeto, y de discernimiento.

Block of Ice falling

Qué más puedo decirte de Alaska? Que sea como sea la forma en la que la explores, en carro, en ferry o a pie, ella te dejará atónito ante la inmensidad de un glaciar, ante la majestuosidad y exuberancia de su naturaleza, ante la posibilidad de cruzarte con osos grizzly, lobos, o de ver a pocos metros, desde una embarcación, ballenas jorobadas, delfines, orcas, leones marinos, focas o águilas en su estado natural y real de libertad…

Alaska te dejará, como a nosotros, sin aliento en cada paso, te enseñará a escuchar la sinfonía del silencio.

Alaska will leave you, like us, breathless at every step, will teach you to listen to the symphony of silence.

Quiero quedarme con esta sensación, esa que seguramente experimentas en este momento y que espero te impulse algún día a visitar la última frontera. 

INFORMACION ÚTIL

Glaciares y vida silvestre:

Matanushka está a tan sólo 2 horas en carro desde Anchorage y tienes muchos otros glaciares pequeños que podrás ver desde la carretera.

Si quieres todo en un sólo paquete, debes tomar el crucero de Seward: visitarás el glacier Holgate y verás todo lo que el Océano Ártico tiene para ofrecerte.

Seward se encuentra a 2h20 minutos desde Anchorage y el tour en Ferry tarda 4 horas.

Animales

El centro de conservación de la vida salvaje de Alaska se encuentra a 1 hora desde Anchorage. Es un lugar fenomenal, en donde realmente protegen a los animales, los reinsertan si es posible y si no, les permiten vivir en condiciones lo más cercano posible a las reales. Podrás ver osos Grizzly, osos negros, bisontes, alces, erizos… y sobretodo, educarte acerca de ellos.  

Qué carro alquilar en Alaska:

Debes considerar la temporada del año en la que viajes. Desde finales de otoño los cambios de clima repentinos pueden ser una amenaza para tu seguridad, por lo cual te recomendamos fuertemente un 4×4. Si vas en verano, uno sencillo estará perfecto. 

Recuerda mantener tu tanque FULL de gasolina, las distancias aquí son muy vastas y no hay gasolineras en muchos kilómetros de distancia.

Auroras Boreales:

Las Auroras se ven sólo en algunas temporadas del año, por eso, decidimos escribir un post completo sobre nuestra experiencia. Leelo aquí

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*No estamos recibiendo ningún tipo de compensación de las compañías que recomendamos en este artículo.

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